Un Ejército En Marcha
En el tiempo Apostólico se entendía como iglesia un grupo de personas inclinadas a una fe, el conjunto cristiano que consentirían y practicarían la doctrina y la enseñanza de Cristo. En los días del Señor Jesús; Israel estaba dividido en creencias particulares y cada una de ellas tenía sus propios seguidores; de los cuales encontramos: los fariseos, los saduceos, los herodianos y otros. Él no pertenecía a ninguno de estos grupos.
La iglesia es una comunidad compuesta de Israelitas, Samaritanos y Gentiles y algo sorprendente que a todos se nos dio a beber de la misma bebida Espiritual. En el mundo historial esta iglesia ha permanecido auténtica, no ha sido adulterada ni ha cambiado ese Nombre, y por ende, es la esposa del Cordero, la amada; aquella que mencionó Jesucristo un día para darle promesa: “las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”.
Esta iglesia es identificada por el perfil doctrinario, con el cual fue edificada. Los Apostólicos del Nombre de Jesús seguimos llevando la Antorcha de la palabra por el mundo. La columna vertebral de los “ANJ” es la doctrina de la Unicidad y el Plan de salvación según Jn 3:5, Mc 16:16 y Hch 2:38-39.